Estamos rodeados de dietas. Paleo, ketogénica, ayuno intermitente, Dunkan… todas ellas son los equipos de futbol de la comunidad del fitness. O sigues la misma que yo o eres del equipo contrario. Todas han ido surgiendo a lo largo de los años y cada una proclama ser la mejor para perder peso, mejorar el rendimiento o la salud en general.

Pero la realidad es ligeramente distinta. Ninguna dieta es la solución a todos los problemas porque, si todos somos diferentes ¿Es posible lograr una solución exactamente igual para todos? Obviamente no.

Cada uno de nosotros somos diferentes y tenemos necesidades y objetivos distintos. Nuestros metabolismos no actúan igual ante los distintos tipos de nutrientes. Nuestro nivel de esfuerzo físico hace que tengamos diferentes necesidades. Si entrenamos tres veces al día en preparación de una competición no tendremos las mismas necesidades que alguien con un trabajo de nueve de la mañana a cinco de la tarde.fitness-pyramid

Otra cosa a tener en cuenta que mucha gente olvida es nuestra herencia genética. El hecho de que tu abuelo fuera atleta y que en tu familia sean naturalmente más altos y musculosos que el resto de la gente hace que sea probable que seas mesomorfo. Esto te pone en una situación distinta a una persona con un biotipo más delgado que quema muchas calorías en reposo (Ectomorfo) o al de un endomorfo con más facilidad para ganar peso.

Debemos tener en cuenta los factores individuales, pero hay una serie de parámetros generales que todos deberíamos cumplir:

  • No excluyas completamente ningún grupo de nutrientes, a menos que sepas que eres alérgico o intolerante. Los carbohidratos o las grasas no son el enemigo, ni la causa de que no pierdas peso. El exceso de calorías y el sedentarismo lo son. No importa lo que diga Dunkan, es así.
  • Ajusta tu ingesta calórica a tu nivel de actividad. Lo primero si eres atleta y te preocupa tu rendimiento es coordinar tu nutrición con tus objetivos.
  • Todos deberíamos tener un conocimiento general de la distribución de los macronutrientes. Una recomendación general es incluir más carbohidratos en los días de entrenamiento más intenso (idealmente alrededor del entrenamiento) y menos en los días que descansas. El nivel de proteína debería ser un valor constante y acorde a tu persona.

Infórmate adecuadamente antes de comenzar cualquier dieta y sobre todo no te obsesiones. Busca siempre los alimentos que te aporten el mayor número de nutrientes con el menor número de calorías. Nadie es perfecto y si cumples el noventa por ciento del tiempo con tu alimentación el diez por ciento restante no va a suponer tu fracaso. Disfruta de la comida, no te obsesiones y nutre tus objetivos.