Si alguien quiere convencerte para apuntarte a una  maratón, aléjate y  corre todo lo que puedas, es un infierno, una pesadilla de 42 km en la que tus piernas sufrirán como en ningún WOD imaginable. No sólo pondrás a prueba  tu resistencia  física, tambien tu perseverancia y tu lucha  contra ese enemigo interno que intenta que te rindas, que te arrodilles y que digas “no puedo”.

Lo primero de todo y sin querer polemizar, correr maratones no es saludable, aunque en la misma medida que levantar cargas máximas tampoco lo es. Pero la vivencia es única, casi tres semanas después de la carrera se me erizan los pelos pensando en ella. La odio, es dura, durísima, pero el reto es fascinante, es “la batalla” contra ti mismo, de tanto pelear no puedo decir que me gustó, es un sinsentido… pero el año que viene repito!maratonberlin

Todo empezó con un regalo envenenado de mi mujer, nuevas zapatillas para correr y borracho de ilusiones me auto regalé la inscripción a la maratón…  6 meses para prepararme. Tengo que decir que aunque he practicado triatlón, llevaba casi dos años sin correr en serio.

Luego apareció la aplastante realidad, un negocio propio, dos hijos y un tercero en camino… llegar a acumular 80-100km a la semana (lo normal para preparar una prueba así) es una utopía en mi caso, la agenda no cuadra.

Reconozco que planificar me encanta, mi planteamiento inicial consistía por empezar poco a poco hasta llegar a acumular unos 60km a la semana, en el periodo de mayor volumen,  aumentando la intensidad/ritmo de carrera y 2-3 WOD semanales con una base de resistencia a la fuerza, es decir más Chelsea y menos Fran, mas DU y menos Snatches.

Pero planificar es el arte de adaptarse a las circunstancias y mi tercer hijo nació a dos meses de la prueba, con lo que mi tiempo disponible fue todavía menor, la calidad del descanso no volvió a ser la misma, y con tres niños pequeños ¡papá no puede desaparecer dos horas porque le toque correr!

Los últimos 2 meses apenas pude acumular 40km semanales divididos en 3 días de carrera, una de series cortas, otra de series largas y una tirada larga, mas 2-3 WOD semanales, eso sí que no lo perdonaba. Mi tirada más larga 25km. Como mucho unas 5 horas a la semana.

Ya en la carrera decidí seguir los consejos de un amigo que con “sólo” 12 maratones en sus patas me dijo: “corre cómodo pero no te reserves, cuanto antes acabes mejor”, la comodidad me sirvió para 25km… y los disfrute como un enano, correr junto a 10.000 personas impone, en silencio, persiguiendo un sueño, con el sonido de las zapatillas de fondo y los ánimos de la gente.

A partir de ahí, todo cambia, imposible seguir el ritmo, mi cabeza dice que siga pero las piernas fallan, un poco de agua, un plátano, ya contra las cuerdas… y con más de 15 km para acabar! ¡Sigue, no te rindas!

Y a seguir!  Pero en el 35 llegó el infierno, el “muro”, “el hombre del mazo”, no se puede describir, un dolor generalizado, un estado de ánimo depresivo, una total pérdida de control de las emociones y el “no acabo” rondando.  “Sigue, no te rindas”,IMG_8816 una lágrima asoma y se ahoga por  la vergüenza de llorar ante desconocidos. Pensar en positivo ayuda, solo 5km, solo 4km, solo 3km, solo 2km…

El pasillo final, último kilometro, pienso en mis hijos y ya no me da vergüenza llorar, no soy el único. Llego a la meta, camino como un borracho hacia la medalla y camiseta de rigor, avituallamiento, regalos… Soy un niño feliz, orgulloso de mí mismo. Hace frío, estoy empapado, fatigado y dolido, pero me siento bien, muy bien, ¡¡¡genial!!!

Desmontando un mito.

En 6 meses de entrenamiento con bastante trabajo aeróbico no bajé ni un kilo de peso, aunque mi porcentaje de grasa si pasó del 13% al 9%, con su correspondiente aumento de masa muscular (casi 3kg). ¡Que alguien me lo explique!

Conclusiones

El maratón no es un juego. Los días siguientes tenía algunos dolores articulares, especialmente en las rodillas, aunque a nivel muscular estaba bien después de la carrera y prácticamente recuperado al día siguiente, un volumen mayor de carrera me hubiera evitado lo primero pero la intensidad me permitió recuperarme mucho más rápido, y evitar los temidos calambres durante la carrera.

Con una planificación clásica de crossfit no puedes preparar una prueba de larga distancia, pero con pequeñas modificaciones e incidiendo un poco más en la carrera sí que es posible. El priorizar la intensidad sobre el volumen no creo que haya cambiado el resultado de la prueba, es decir, mi tiempo para terminarla hubiera sido parecido.

Y aunque no me atrevo a recomendarle a nadie que entrene para una maratón como yo lo hice, las ventajas a nivel de tiempo, de dedicación y de conservar tu masa muscular son buenas razones para hacerlo.  La experiencia es increíble, aunque la odies, sea dura, durísima, un sinsentido, una locura, siempre quedará en ti.

[su_quote]ANY IDIOT CAN RUN, BUT IT TAKES A SPECIAL KIND OF IDIOT TO RUN A MARATHON[/su_quote]

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